Laia, una joven tímida e indecisa, contacta con Estrella tras ver un anuncio en el periódico describiendo el encuentro casual que ambas mantuvieron semanas atrás.
Publicado en crisálida con etiquetas crisálida el Mayo 20, 2009 por bloomway
Mañana, entre las 12 de la mañana y las 12 de la noche se podrá ver en mi página de Facebook, el cortometraje “Crisálida”. Se trata de un pase especial para todos aquellos que no pudieron asistir al estreno. Para verlo tan solo debes tenerme añadido como amigo en tu página del Facebook. Gracias y buen visionado.
Hace poco leía en el blog de Nacho Vigalondo un interesante artículo sobre el “loco mundo del plagio”, en el cual repasaba esas pequeñas (y a veces no tan pequeñas) casualidades o coincidencias que de vez en cuando surgen en el universo cinematográfico. Sin ir más lejos, él mismo hacía notar el hecho de que su último corto titulado “Marisa” tenía claras similitudes con otro realizado en el año 1995 por Andrés Sanz y titulado “Emily”. Bueno, si queréis saber como termina su historia podéis hacerlo aquí.
El hecho de que yo esté comentando aquí esto en vez de estar durmiendo como cualquier hijo de vecino, es que hoy a mí me ha surgido esa duda también. Todo empezó al ver el nuevo capítulo de “House”, que estrenará Cuatro el martes que viene. Se titula “Encerrado” y aquí esta la promo en inglés:
El argumento está claro. Un hombre sufre el denominado “Síndrome de cautiverio”. Está paralizado por completo, únicamente se puede comunicar con sus ojos. Un argumento de lo más cinematográfico, que cualquiera desearía llevar a la pantalla. Pero ese no es el tema. ¿Os suena de algo la estética usada?. Si no caéis, echad un ojo a este trailer:
Sí. Es “La escafandra y la mariposa”. Una maravillosa película, cuya fuerza dramática, en gran parte, viene dada por el uso de la cámara subjetiva y la voz en off del paciente.
Entonces, ¿alguien me lo puede explicar? ¿Cómo es posible que una serie tan prestigiosa como House tenga un capítulo tan similar a una película de 2007 que ha estado nominada a los Oscar, ganadora de Globos de Oro y premiada en Cannes y unos cuantos festivales más? ¿Plagio, coincidencia, guiño creativo?
Uno ya no sabe qué pensar. Lo único que tengo claro es que Julian Schnable, director de “La escafandra y la mariposa”, no ha dirigido ese capítulo de House. Al menos es un alivio saber que no se plagia a sí mismo.
Cinco minutos antes del estreno de “Crisálida”, su director, Alberto Lavín, sufrió una experiencia extrasensorial que lo marcó para siempre. Este es el vídeo que lo demuestra.
P.D: Para verme diciendo chorradas en alta calidad, solo tenéis que dar al botón que pone HQ (Halta Qualidad)
A mi edad y yo con estos años. Con esa frase en la cabeza me desperté ayer y todavía hoy sigo dándole vueltas. Sigo pensando si en mi caso es para bien o para mal. Se puede tener 80 años reales y la edad mental de un joven de 27. O se puede tener 27 años reales y una edad mental de 80. O de 13. Aunque lo que realmente me preocupa no es eso. Quizás lo peor de todo sea tener la edad mental que marca tu DNI. Quizás la madurez no consista en eso. Quizás nunca estemos hechos para vivir la edad que nos toca. Quizás vayamos demasiado rápido. Quizás siempre vayamos a rastras. Quizás ese sea el camino impuesto. Quizás sea lo que haya que hacer. Quizás no.
De cualquier manera, a mi edad y yo con estos años.
Por otro lado, resulta extraño comprobar como las cosas que uno va dejando por el camino, van madurando de distinta manera. Van cogiendo su propia edad como un hijo que ves crecer. Así me pasa con cualquier proyecto que emprendo. Cada uno tiene su recuerdo. Al nacer, al crecer y, tarde o temprano, al morir. Todos son hijos pero no todos se quieren por igual. Por lo pronto he de reconocer que al último le estoy cogiendo cariño. Fue un parto largo y duro y más de una vez deseé haberme tomado la píldora del día después. Pero sabía que al final, de una manera u otra, merecería la pena el esfuerzo. Lo llamé Crisálida, y la poca gente que lo ha visto dice que es bastante guapo. Que sale al padre (risas enlatadas). Yo más bien creo que salió a la madre que lo parió. En este caso, el recuerdo de la idea original. Y como todo buen padre hace alguna vez, reviso el albúm de fotos familiar. Páginas de blog semi olvidadas que almacenan y archivan otros días, otros momentos. Páginas que al concebirlas no muestran todo el poder que más tarde les conferirá el paso del tiempo. Como por ejemplo ésta:
Es un sueño, negar la posibilidad.
Ceder ante el empuje de lo que uno desea,
Bailar en una baldosa y no caer al mar lleno de tiburones.
El baño está invadido de luz, el agua desborda sus propios límites.
En la bañera una mujer desnuda hace pompas de jabón
entre sus dedos.
Y detrás, caminando hacia ella,
su imagen real, su sueño, su posibilidad.
Un silbido recurrente, una mirada sin candor.
Parece muerta pero solo está sin vida.
Gotas de agua resbalan el sentido de las palabras.
Una es Eva, la otra es el espejo en el que se desea.
Se sumerge, convergen en aguas prohibidas,
Entrelazan verdades, desmienten leyes físicas.
Crisálida por momentos,
mariposas y huracanes para siempre.
Y un pequeño vals retumba en sus oídos
como una nana interminable.
Duermen y parece que yacen.
Viven y parece que mueren.
Una no existe, la otra existe en la imaginación
de la que se resiste a ser.
Somos lo que somos.
Y el momento en el que cambiamos es el más grande
de nuestra vida.
Somos proceso.
Como una canción, como un delirio.
16 de octubre de 2007. Durante el rodaje de “Crisálida”
Hoy es 12 de mayo de 2009. Hoy ha muerto Antonio Vega.
Es extraño pensar que un corto hecho desde Cantabria no tenga un espacio en el Festival de Cortometrajes de Torrelavega, incluido en una muestra regional o algo parecido, y que sí lo tenga en Madrid. Esto sucede, lo de Madrid, gracias a la iniciativa de la Asociación Fotograma 25, que ha organizado la “I Muestra de cortometrajes Universidad Rey Juan Carlos”. Los días: 12 y 13 de mayo.
Gracias a la participación de la Asociación Cultural Cantabria Visual, se podrán ver piezas como “Rememo” de Jon Rivero, “Los Partyculares” de Fernando Sánchez, “Cuestión de fe” , “The gift”, “Todo mi mundo” y “Pulsión” de Álvaro García, y “Crisálida” de un servidor. Así que ya sabéis. Si os pilla cerca la Universidad o podéis permitiros un viajecito entre semana, no dudéis en acercaros. Después me contáis qué tal fue la cosa.
Hay días extraños, largos, a veces interminables. Días llenos de subidas y bajadas, días que pueden terminar mal o que pueden acabar con un giro en el guión de los que hacen historia y que le llevan a uno a plantearse el mismísimo sentido del universo y de la madre que lo parió a todo.
Y ahora es cuando lo explico.
Hace unos meses descubrí a través del blog de Nacho Vigalondo la publicación de un libro llamado “Imbécil y desnudo”. Se trata de una recopilación de posts de un blog ya inexistente llamado “El anacoreta”, creado por el escritor Rubén Lardín. Justo debajo del título aparece esta frase “Esto es la descojonación”, que forma parte de un guión escrito por Rafael Azcona, que se llevó a la pantalla en 1976 bajo el título de “El anacoreta” con Fernando Fernán-Gómez. La relación entre el autor y la película está clara.
Pues bien, hoy mismo, y sin saber muy bien por qué, recordé la existencia de dicho libro, el cual estuve buscando sin suerte en su momento por las librerías de mi pobre región. De este modo llegué a la conclusión de que la única manera de conseguirlo era pidiéndolo a la editorial que lo distribuye. Ediciones Leteo para el que le interese. Un par de clics y a esperar que el libro me llegue a casa.
Cual fue mi sorpresa, cuando a eso de las dos y media de la madrugada y por La 2 comienza la película “El anacoreta”, y a pesar de que ya me disponía a despedir un día extraño, no pude apartar la vista del televisor.
Cosas que tiene la vida.
Si alguien no ha visto la película, por favor, que la vea. Es la descojonación.
Si alguien está interesado en el libro “Imbécil y desnudo” puede ver aquí mismo la interesante presentación que tuvo lugar en el Fnac de Callao, a cargo de su autor y de Nacho Vigalondo.
Yo, mientras, sigo con lo mío. Y a esperar el libro. Que seguro también será la descojonación.